Los resultados del sondeo subrayan el marcado arraigamiento de los jóvenes marroquíes inmigrantes a sus países de acogida, siempre acompañado por el mantenimiento de las señas identitarias de origen y de los lazos tangibles con Marruecos, informa Le Matin. La encuesta ha sido realizada a casi 3.000 personas en seis países europeos, entre ellos España.
La religión y el aprendizaje de la lengua árabe representan constantes indisociables de la identidad de los jóvenes marroquíes que residen en Europa, según la encuesta. El 93 % de los encuestados declaran dominar más o menos bien la lengua árabe, entre los que el 50 % saben hablar, leer y escribirlo. En cuanto a la frecuentación de las mezquitas, el 36 % de los encuestados declaran frecuentar regularmente un lugar de oración. Según el sondeo, el 94% de los jóvenes encuestados continúan sintiéndose marroquíes. Sólo el 28% piensa que hace falta olvidar sus orígenes para ser aceptado. Del mismo modo, los marroquíes realizan visitas regulares a Marruecos, un 97 % según el sondeo. Además, el 43 % de los encuestados declara sostener financieramente a un miembro de su familia en Marruecos, revela la encuesta.
Respecto a la percepción de Marruecos en Europa, el 79 % de los encuestados estiman que Marruecos goza de una buena imagen en su país de residencia, mientras que sólo el 48 % considera que los jóvenes de origen marroquí también gozan de esta buena imagen. Además, el 53 % de estos jóvenes declaran haberse sentido víctima de discriminaciones, en cuestiones como el trabajo (38%), particularmente el acceso a la contratación (32 %).